Cómo pasé de perder mi negocio familiar a ayudar a cientos de emprendedores a impulsar sus ventas

¿Te suena familiar?

  • ¿Te da la sensación de que algo en tu negocio no funciona, pero no logras identificar cuál es el problema?
  • ¿Te gustaría impulsar las ventas de tu Pyme y captar clientes de alto valor sin tener que rebajar tus precios?
  • ¿Quieres implementar una estrategia de marketing y un plan de ventas a la medida de tu negocio, en lugar de soluciones genéricas que no se adaptan a tu realidad?

Te garantizo que no eres la única persona que se ha sentido así.

Si estás aquí probablemente el marketing no te suena a algo nuevo, hoy los gurús de marketing son como una pandemia.


Todos se atacan entre ellos y presumen de tener la verdad absoluta. Muchos incluso prometen hacerte millonario de la noche a la mañana y casi 100% de ellos se dedican al marketing digital.


Pero quizás te has dado cuenta de que muchas de las estrategias que se plantean incluyen presupuestos millonarios, estilos de venta agresivos y al final del día terminas confundido, frustrado y sin saber qué dirección tomar o a quién hacerle caso.

Déjame decirte que te entiendo. Es normal tener parálisis por análisis y no saber qué tipo de marketing o estrategias le convienen a tu negocio. A eso le llamo el “Síndrome del Zopilote Estreñido”, puro planear y nada de obrar.

Y sé que no es que no quieras implementar un plan, sino que aún no tienes claro cuál estrategia de ventas y marketing se adapta mejor a tu negocio.

Y es que a veces lo único que encuentras son promesas sensacionalistas que más que motivarte te asustan y te confunden todavía más.


Me imagino que tú no quieres ser un millonario que derrocha dinero en redes sociales, viajar en un jet privado o ser un influencer global.


Tú solo quieres hacer crecer tu negocio para que tengas más beneficios, menos pérdidas y puedas vivir digna y tranquilamente de tu negocio.

Déjame decirte que si sientes que lo que ves en internet no tiene nada que ver con tu negocio, quizás es simplemente porque necesitas una estrategia a tu medida.

Si estás aquí, probablemente quieres:

  • Aprender diferentes estrategias de marketing que no se centren únicamente en el marketing digital, sino en múltiples canales que se ajusten a tu negocio.


  • Conseguir mejores clientes, más leales y que valoren realmente tu producto o servicio


  • Implementar un plan de marketing y ventas aterrizado a tu negocio que haga duplicar o triplicar tus ventas sin tantos dolores de cabeza


  • Dormir tranquilamente en la noche sabiendo que tu negocio se está fortaleciendo día a día.

Y eso se logra con un plan de Marketing de Respuesta Directa personalizado para tu negocio.

Pero antes de que te explique a qué me refiero, déjame contarte un poco de mí.

Soy Enrique Gómez Gordillo, ayudo a las Pymes a despegar las ventas de su negocio sin tantos quebraderos de cabeza y utilizando estrategias de Marketing claras que pueden aplicar sin tantas complicaciones.

Pero por supuesto... esto no fue siempre así...


Mí historia empieza con mucha longaniza y una mamá extremadamente Shingona.

Mi mamá siempre fue una mujer emprendedora. De hecho, la empresaria era ella. Mi papá era bueno para procrear hijos… pero esa es otra historia que ahorita ni viene al caso.


Después de varios negocios, mi jefa se asoció con dos compadres para hacer longaniza para taquerías.


Ahí entra mi jefa con la inversión a cambio de la tercera parte del negocio. Era el año 1966 y yo tenía 5 años, así que esto me importaba un soberano cacahuate. Yo lo que quería era un traje de Batman.

Fast forward varios años y para la mitad de los 70’s mi jefa ya era la única propietaria del negocio, que vendía media tonelada diaria (500 kilotes para los que se les dificulta la aritmética y un shingo de longaniza para los que piensan en imágenes) de lunes a viernes y casi una tonelada los fines de semana.


¡Bendita panza nacional que no perdona los tacos!


Ojo. Los clientes eran mayoristas y algunas taquerías de barrio. Nada muy fancy ni lujoso. Taco al aire en puesto de lámina y en zonas populares pero divertidas.


Gracias a que mi mamá era estricta como General de División, organizada como pocos y con un talento natural para los negocios, en poco tiempo estas cantidades se multiplicaron.

Y ahora debes estar pensando: “¿Y esto qué tiene que ver con marketing y ventas, inchi Gordo?”

Aguántame tanto el rollo telenovelero. Ahorita llegamos al punto.

El chiste es que en 1985 pasaron varias cosas que marcaron la vida de mi jefa, mi vida y por supuesto, al negocio.


Pa’ no hacerte el cuento largo, fueron estas 3 cosas:

  • Cosa número 1: En enero de 1985 la salud de mi jefa se fue al carambas y pensó en cerrar el negocio, pues la situación le impedía seguir operándolo.


  • Cosa número 2: Yo vi una puerta abierta al mundo empresarial (suena medio mamuco, pero considera que entonces tenía 24 años y estaba recién casado) y dejé mi chamba en la Universidad donde estudié (que era principalmente ser el vendedor de la institución en las diferentes prepas de la ciudad) y empecé a hacerme cargo del negocio.


  • Cosa número 3: Me di cuenta de que el talento empresarial NO es hereditario. Ser hijo de una empresaria no me hacía automáticamente empresario y que saber producir o fabricar longaniza, no tiene nada que ver con vender o hacer marketing.

Al poco tiempo me convertí en papá por primera vez y para ganar una lana extra empecé a dar clase de Comunicación en la misma universidad donde estudié y trabajé. Eso me llevó a descubrir mi gusto por enseñar.


Más tarde estudié una rimbombante especialidad en Marketing tradicional (así de mamuco como suena, así me la vendieron) y eso me hizo subirme al tabique y marearme por la altura. Ya me sentía un chingón de Mercadotecnia. Inchi soberbia es canija. ¿Verdad?

El chiste es que el negocio de la longaniza iba razonablemente bien y yo, inspirado por el marketing, pronto pensé que podía modificar el negocio y hacerlo crecer en shinga.


Era yo bien inocente. ¡Neta!


Si piensas que además de inocente era pendejo… ¡tienes toda la razón!

Resulta que el marketing que me enseñaron en la Universidad estaba más relacionado con la NASA o con Saks Fifth Avenue que con un changarro sencillito, familiar y escaso de lana como el mío.


Empecé a buscar opciones. Me acuerdo de que devoraba la revista Entrepreneur que llegaba de Estados Unidos y hablaba de franquicias y pequeños negocios.


Pero por supuesto, nada que ver con longaniza, jajaja.


Así, mientras me hacía cargo del negocio, empecé a combinarlo con lo que se ha convertido en mi pasión: Dar cursos a adultos. Especialmente en temas de negocios.


Lamentablemente, cada intento de crecer el negocio de la longaniza se iba al cuerno.


Intenté desarrollar nuevos productos. Fue un desmadre y un calvario. Neta las ventas eran un desastre.


Aumentar las ventas era prácticamente imposible; no por falta de demanda, sino por la escasez de materia prima y mi poco conocimiento de crear ofertas y aplicar un marketing correcto, humano, realista y bajado a mi realidad.

En 1996 pasó lo inevitable... llegó una manada de changos y se llevó el negocio.

Vamos, se lo llevó la “changada”.


Cerrar un negocio familiar es igual de canijo que enterrar a un pariente cercano, que además no te dejó herencia que disfrutar.


El nuestro, por fortuna, cerró sin dejar dinero, pero tampoco deudas.


Para sacar adelante a mi familia acepté una chamba godín en un banco del gobierno.

Fueron 6 años agridulces, haciendo cosas que no me hacían sentido, ni me apasionaban y me alejaban de mi familia, porque estaba en el otro extremo de la ciudad.

Creo que lo más importante que descubrí en esos años fueron estas

2 cosas:

Descubrimiento 1: Me di cuenta de que no era el único pendejo sobre el territorio empresarial. (Ya sabes, mal de muchos, consuelo de…). Y lo digo, porque llegaban muchos empresarios al banco a pedir más un Hada Madrina para resolver todas sus broncas de lana, que una asesoría o un crédito. (En otras palabras, mentorías)


Descubrimiento 2: Encontré el Marketing de Respuesta Directa. Tarde para el negocio, pero mágico para mi persona.

Esto merece una explicación aparte...

Resulta que buscando un libro de una señora gringa llamada Danielle Kennedy encontré otro sin querer de un señor que se llama Dan Kennedy y este señor hablaba de un tipo de marketing diferente llamado "Marketing de Respuesta Directa" y al leerlo me llevé la sorpresa de mi vida...


Este inche gringo que en su vida ha puesto una pata en México, describía con lujo de detalles toda la triste historia de mi negocio. ¡Peeeeero! Además, decía cómo solucionarlo.


Literalmente lloré como idiota leyendo el libro.

Las respuestas llegaron cuando ya no tenía un negocio que rescatar.


Pero decidí compartirlo con otros emprendedores y empresarios. Así empezó mi camino como conferencista, autor y consultor.

¿Qué es el Marketing de Respuesta Directa?


Calma mi pequeño Saltamontes. Ya sé que estás con carita de perro en la autopista con eso del Marketing de Respuesta Directa.

Te lo explico en shin-ga, que en Chino significa: ¡lo mismo!


Es un tipo de marketing que busca:

  • Presentar un problema de un tipo de cliente específico.


  • Presentar la solución (el producto o servicio) y su Propuesta Única de Valor.


  • Hacer una oferta irresistible.


  • Provocar urgencia de respuesta (restringir tiempo o cantidades disponibles).


  • Hacer la venta o iniciar la relación con el prospecto


  • Aplicar diferentes técnicas en diferentes canales para generar reacciones de tus clientes potenciales.


  • Su gran objetivo es hacer una base de prospectos y clientes a los cuales dar seguimiento y multiplicar las ventas en el futuro.

Así fue como Inicié este camino de mi vida Profesional.

Han pasado más de 20 años de todo esto que te cuento y estoy omitiendo mucho para no hacerlo tan largo. Pero quiero compartir contigo lo acumulado hasta ahora.


Me he dedicado enteramente al Marketing de Respuesta Directa y he tomado cursos en Estados Unidos con diferentes consultores muuuuy shingones. Creo que más que experto, soy un estudiante permanente del mundo empresarial en general y de Marketing y Ventas en particular.


Estuve presente en 14 de las 18 Semanas PyME y Semana del Emprendedor. En 12 de ellas como Conferencista Magistral, compartiendo escenario con un shingo de gente importante del momento, como Michael Gerber autor del Mito del Emprendedor; Renée Mauborgne coautora de La Estrategia del Océano Azul y otros expertos nacionales y extranjeros.


También he escrito 7 libros relacionados con marketing y ventas para pymes. El más popular es De Novato a Shingón de Marketing y Ventas en 17 Sencillas Lecciones.


(Todos ellos antes de la aparición de la Inteligencia Artificial, o como a mi me gusta decir: 100% ChatGPT Free)


He dado conferencias en varias ocasiones en Estado Unidos, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Honduras, Panamá, Colombia, Perú, Argentina, Chile, Uruguay y España, y por supuesto en todo México (dice mi esposa que he llegado a más poblaciones que Bimbo, jejeje)

En todos estos países siempre he hablado con emprendedores, dueñas y dueños de pequeños negocios y descubrí que cambian los acentos del Español, pero las broncas de las PYMES son las mismas en cualquier país.


Eso me animó a ofrecer sesiones de Consultoría y Mentoring.

He ayudado en consultoría a un sinfín de empresarios de un montón de giros:

  • Tienda de Guitarras Eléctricas
  • Grupos de Rock
  • Clínicas Veterinarias
  • Vendedores de Equipo Médico
  • Maquilladoras Profesionales
  • Promotores y Agentes de Seguros
  • Productores de Vino
  • Comercializadoras de maquinaria
  • Fabricantes de botes de basura
  • Proveedores de Mantenimiento de Albercas
  • Clínicas Dermatológicas
  • Clínicas de Control de Peso (Ojo, esto último fue consultoría, no ir como paciente ¿eh?)

Todos ellos en México, Chile, Paraguay, Argentina, Canadá, Bolivia, Estados Unidos y España. Bendita tecnología que ahora nos permite estar en casi cualquier lugar del planeta.

Lo que más me gusta de trabajar y ayudar a dueñas y dueños de negocios pequeños - ojo, los pequeños son los negocios, nunca los empresarios - es que gracias al tamaño de sus empresas las decisiones se pueden aplicar en shin-ga.


Tienen más versatilidad de acción y no tienen que andar pidiendo autorización a nadie.


Así, los resultados se ven más rápido y sin necesidad de gastar una fortuna en campañas o experimentos.


Colaborando con ellos hemos llegado a definir y ejecutar estrategias completas de marketing y otro montón de cosas relacionadas con la comercialización de sus productos y servicios como:


  • Definir al cliente ideal y definir el PBC (Problema Bien Cabrón) y el DBC (Deseo Bien Cabrón)
  • Construir una Propuesta Única de Ventas
  • Identificar los Problemas Bien Cabrones de sus clientes
  • Crear ofertas irresistibles que atraigan a su público objetivo
  • Crear un Plan De Marketing y estrategias de ventas enfocado a sus giros de negocio

Si leíste todo eso y te entró la espina para que trabajemos juntos, te contaré cuáles son las formas en las que podemos hacerlo.

Consultoría

Te ayudaré a diseñar, planear y ejecutar un plan de acción alineado a los objetivos de tu negocio.


El programa dura de 4 a 12 sesiones semanales de 1 hora por Zoom, que quedarán grabadas para tu referencia.


Está diseñado para empresarios con al menos 3 años con sus negocios, que necesitan un plan de marketing sólido, diferenciarse sin bajar precios y crear una oferta irresistible.


Me involucro directamente en tu estrategia de marketing y ventas, guiándote paso a paso durante 1 a 3 meses para lograr resultados concretos.

Mentoring

Una modalidad más libre, diseñada para dueños de negocios con más de 5 años de trayectoria que buscan renovar su estrategia de marketing y ventas.


A diferencia del programa de consultoría, este modelo permite sesiones sueltas, que pueden o no estar conectadas entre sí y no ocurren semanalmente. Además, no me involucra directamente en el diseño, planificación o ejecución del plan.


Este programa es ideal para quienes sufren de “ceguera de taller”, es eso que ocurre cuando uno está tan inmerso en su negocio que deja de notar problemas evidentes o sigue repitiendo estrategias inefectivas sin darse cuenta.


Es esa sensación de "todo parece normal" o “siempre se ha hecho así” cuando en realidad hay anomalías que están frenando el crecimiento.


Aquí es donde entra mi ojo clínico marketero en donde te ofreceré una mirada externa, fresca y objetiva para ayudarte a detectar lo que tú ya no ves y tomar mejores decisiones.

Para acceder a cualquiera de los 2 programas

Se deben de cumplir 4 requisitos básicos:

  • Debes ser tú el que pueda tomar las decisiones e implementarlas en tu negocio
  • Estar dispuest@ a retar tus propias creencias y a cambiar el enfoque en tu negocio.
  • Debes tener un equipo de 1 a 20 personas.
  • Disponer al menos 500 USD al mes o su equivalente en la moneda de tu país.

Ahora, si reúnes estos requisitos, podrías tener la posibilidad de tomar alguno de estos programas.


Y digo “podrías” porque a mi edad, no me gusta perder el tiempo, ni hacérselo perder a los demás, o comprometerme en proyectos donde sé que no puedo ayudar y trabajar con personas con las que no hay un buen encaje.


Por más que quiera ayudar a todos, tengo el tiempo muy limitado y una nieta con la que me encanta abuelear y jugar.


Es por eso que para ahorrarnos tiempo y dinero, si lo que digo resuena contigo, y cumples los 4 requisitos básicos, te invito a que tengamos una sesión de descubrimiento y exploración.


Esta sesión dura 30 minutos exactos, no tiene costo y tampoco es consultoría gratis.


En esta sesión no planeo darte ninguna solución. Esto únicamente tiene el propósito de conocernos, saber un poco quién eres, de qué es tu negocio, qué problemas tiene actualmente y qué resultados quieres alcanzar.


Cuando sepa esto te diré si puedo ayudarte o no. Y quiero ser claro, si decido no ayudarte, no lo tomes personal, estoy seguro de que encontrarás un programa con otro de los tantos gurús de marketing que están en el internet.


No puedo ayudar a todos, mi intención es trabajar con dueños de negocios que tienen metas realistas y están dispuestos a implementar un plan de acción de inmediato para ver resultados en sus procesos, sus estrategias, sus ventas en un corto y mediano plazo.

Si buscas resultados milagrosos, como volverte millonario de la noche a la mañana, convertir tu negocio en una franquicia global en semanas o solo tomar las sesiones sin implementar nada entre una y otra… entonces este programa no es para ti.

Pero si estás listo para llevar tu negocio a la siguiente fase, con más certeza y menos adivinanzas, si quieres duplicar tu facturación, si puedes tomar decisiones desde ahora y estás 100% comprometido con implementar estrategias diseñadas específicamente para tu negocio, entonces agenda tu sesión de descubrimiento hoy mismo.

Importante: Si por alguna razón no puedes asistir, puedes reagendar sin problema. Sin embargo, si reservas tu sesión y no te presentas sin avisar con al menos 24 horas de anticipación, habrá un cargo de 150 USD para reprogramarla.


Tu tiempo es valioso, y el mío también, así que si estás listo para avanzar, nos vemos en la sesión.